Dentro del marco de actividades que se han estado
llevando a cabo, conmemorado el 40 Aniversario de la Universidad Intercontinental – UIC,
se concretó la entrega de la placa conmemorativa que celebra los 18 años de la Compañía de Teatro UIC.
Dentro del marco de actividades que se han estado
llevando a cabo, conmemorado el 40 Aniversario de la Universidad Intercontinental – UIC,
se concretó la entrega de la placa conmemorativa que celebra los 18 años de la Compañía de Teatro UIC.
La develación de la placa, tuvo lugar en el Auditorio Fray Bartolomé de las Casas,
el mismo que se vistió de gala para celebrar los 18 años transcurridos desde la
creación de la Compañía de Teatro UIC, La
Misión. En la misma participaron alumnos de las diferentes carreras
universitarias; la contribución hacia este espacio permite la colaboración de
todos los integrantes de la universidad, es decir de los estudiantes de
programas de grado, posgrado, licenciaturas en línea y cuerpo docente.
La licenciada Dora María Gómez Alonzo, actual
directora de la compañía, se mostró emocionada ante el galardón y agradeció a
las autoridades de la universidad el apoyo brindado durante todos los años
transcurridos. A su vez explicó que un emprendimiento artístico como el que
lleva a delante La Misión, forma
parte de un proyecto educativo íntegro, que colabora con la formación de
profesionistas que pueden explotar al máximo su calidad humana.
Este espacio combina los valores humanísticos y las
metodologías de trabajo que permiten seguir desarrollando las funciones
cognitivas de los estudiantes. Gracias a la participación interdisciplinaria y
conjunta, esta instancia educativa facilita la proyección del pensamiento
corporal en la acción misma; por lo que técnicas de expresión oral y el
desenvolvimiento de las cualidades corporales, no solo estimulan la capacidad
de creación, sino que además facilitarán el desempeño personal de los
profesionales.
El reconocimiento a la trayectoria de la agrupación
teatral es una instancia de crecimiento institucional que permite pensar en la evolución
de cada persona, no solo desde cada programa, sino desde lo humano. Pensar en
la un estilo de educación integral posibilita proyectar a expertos con
capacidad de discernimiento, de reflexión, con ética y valores morales.