La mayoría, aunque no
todos, de los seres vivos que poseemos sistema nervioso central, percibimos el
mundo a través de cinco sentidos: olfato, tacto, vista, gusto y audición. Algunas
especies tienen más desarrollados algunos de ellos, en el caso de los animales
mayormente el olfato y la vista, lo cierto es que todos apreciamos los olores.
El
reconocido zoólogo Claus Wedekind, realizó en la Universidad de Berna (Suiza),
un experimento ligado al flujo aromático que existe entre las parejas. La
prueba consistió en determinar el atractivo sexual que sentían un grupo de
mujeres, a partir del olor de varias camisetas que una cierta cantidad de
hombres habían llevado puestas durante dos días consecutivos. El punto clave consistió
no solo en el anonimato de los participantes, sino en las variables que posibilitaron
la elección.
El
resultado de este proyecto fue muy conciso, ya que las mujeres eligieron el
olor de los varones que presentaban mayores diferencias en los genes MHC
(siglas en inglés) o en lo que comúnmente se conoce como complejo principal de histocompatibilidad.
Si
bien este es un experimento que ya ha sido llevado a cabo por científicos y
estudiantes de carreras universitarias, en esta oportunidad, una vez más se
demostró que esta elección es natural y encuentra su razón de ser en las diferencias
del MHC entre las parejas; ya que mientras mayores sean las diferencias, mayor
resistencia inmunitaria a las enfermedades tendrán los hijos que conciban
juntos.