La vida de un estudiante
de arquitectura es muy distinta a la de un egresado en la carrera. Es por esto que
te dejamos algunas consideraciones que pueden servirte a la hora de enfrentar
la profesión.
La
universidad es la institución que te ayudará a adquirir los conocimientos sobre
cómo ser un profesional; además se encarga de darte el tan ansiado diploma que
le pone fin a tu licenciatura o ingeniería. Lo cierto es que una vez finalizado
el recorrido universitario te enfrentas al éxito personal, por lo mismo te
dejamos 3 tips que pueden serte de utilidad:
APRENDER
A NEGOCIAR. En la práctica será inevitable que negocies las condiciones
laborales. No debes esperar a que lo bueno te llegue, también debes salir a buscarlo.
Una buena fuente de datos son tus colegas, a quienes les podrás consultar sobre
normativas, presupuestos, plazos, sustentabilidad, administración, cotizaciones,
etc.
NO
TODO SE TRATA DE DISEÑO. Si bien te has pasado gran porcentaje de tu carrera
universitaria diseñando y construyendo, la salida laboral también se encuentra
en otras actividades. La administración, la auditoría, la asesoría y la
docencia son oportunidades laborales igual de gratas que el diseño en sí mismo.
ADQUIERE
UN EMPLEO EN BASE A TUS COMPETENCIAS. Si bien la titulación universitaria
significa culturalmente un símbolo de ascenso social, el haber egresado no te
garantiza un empleo. Para comenzar a incrementar tus competencias y tu
experiencia es recomendable brindar servicios a organizaciones que lo
necesiten, poniendo un costo accesible a tus servicios. De la misma forma
participar de proyectos e iniciativas que sumen a tu currículo y permitan
profesionalizarte.