Tener conocimientos de otras lenguas es siempre un beneficio. Estudiar un idioma nos permite viajar a otros países, interactuar con diversas culturas, sumergirnos en ellas, entender otros estilos de vida y conocer personas de cualquier parte del mundo. Sin embargo, más allá de estas indudables ventajas, numerosos estudios han demostrado que ser políglota o bilingüe contribuye también a mejorar la salud de nuestro cerebro. Aquí, te contaremos las principales razones científicas para aprender un idioma, y te recomendaremos uno de los mejores lugares para hacerlo.
Tener
conocimientos de otras lenguas es siempre un beneficio. Estudiar un idioma nos
permite viajar a otros países, interactuar con diversas culturas, sumergirnos
en ellas, entender otros estilos de vida y conocer personas de cualquier parte
del mundo. Sin embargo, más allá de estas indudables ventajas, numerosos
estudios han demostrado que ser políglota o bilingüe contribuye también a
mejorar la salud de nuestro cerebro. Aquí, te contaremos las principales razones
científicas para aprender un idioma, y te recomendaremos uno de los mejores
lugares para hacerlo.
Se
agilidad
mental. Al tener que lidiar con un nuevo vocabulario y una gramática diferente,
las células cerebrales se mantienen activas, lo que supone un gran
entrenamiento para nuestro cerebro. Esto contribuye a aumentar nuestra memoria
y también nos puede ayudar a obtener mejores resultados en pruebas y exámenes.
Además, al mantener el cerebro “entrenado”, el aprender otras
lenguas permite prevenir o retrasar la aparición de enfermedades mentales como
el Alzheimer.
La capacidad de pensar en otro
idioma también facilita la toma de decisiones. Investigadores de la Universidad
de Chicago han demostrado que aquellas personas que piensan en una lengua
extranjera logran tomar más distancia de sus emociones ante una situación
problemática, lo que les permite decidir de una manera más deliberada y
racional. Tal como indicó Sayuri Hayakawa, investigadora del estudio,
esto se debe principalmente al hecho de que una lengua extranjera tiene menos
resonancia emocional que la materna.
En
conclusión, estudiar una lengua no sólo nos abre las puertas al mundo, sino que
además nos ayuda a mantener nuestro cerebro saludable. Si estás pensando en
aprender un idioma, el Instituto
Politécnico Nacional (IPN) es el lugar ideal. A través de los Centros
de Lenguas Extranjeras en sus dos planteles, Zacatenco y Santo Tomás, el
IPN ofrece cursos en diversos idiomas tales como alemán, francés, inglés,
italiano, japonés, portugués y ruso. Los cursos están abiertos tanto para la
comunidad politécnica como para externos, así que no lo dudes más y sumérgete
en el conocimiento.